Archive for the ‘Bosquejo del tema’ Category

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Breve resumen en video

7 mayo, 2010

A continuación se presennta un resumen de las ideas principales de este tema en un video de corta duración

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Introducción y elementos principales del tema

17 marzo, 2010

1) La Colonización

Con los viajes de Cristóbal Colón entre 1492 y 1594, los navegantes europeos llegaron, conquistaron y colonizaron para las Coronas de España y Portugal los extensos territorios del Nuevo Mundo. Desde las bases que habían establecido en las islas del mar Caribe, los españoles extendieron la conquista a Centroamérica, México y Perú, convirtiendo en sus súbditos a los pueblos que encontraron a su paso. A finales del siglo XVI habían ocupado prácticamente la totalidad de Sudamérica y Centroamérica. Los portugueses se asentaron en las costas del actual Brasil. Los conquistadores introdujeron los preceptos del Derecho romano en cuanto a legislación y administración de justicia, el cual fue aplicado por la burocracia del sistema colonial e impuesto a través del idioma, la religión, la cultura y las instituciones de los españoles y los portugueses sobre la población nativa. El principal elemento unificador durante la colonización fue la Iglesia católica: el clero desempeñó un importante papel en la conversión de la población indígena a la cultura hispánica y fue el agente encargado de diseñar todo el sistema educativo en las colonias, además de construir hospitales y otras instituciones caritativas. La Iglesia fue también el principal agente económico y, con la única excepción del gobierno real, la más grande propietaria de tierras en las colonias.

2) El fin del Sistema de Colonización

En el siglo XVIII, tras un siglo de decadencia de España y Portugal, se dio impulso a las reformas, manifestada sobre todo en el desarrollo de las exportaciones agrícolas y mineras, la eficiencia administrativa, la defensa y la expansión de las fronteras. Estas reformas, aplicadas en las colonias españolas y portuguesas, aumentaron la producción y los ingresos, pero también contribuyeron al descontento de los criollos y ejercieron una gran presión sobre la población oprimida a causa de sus lamentables condiciones socioeconómicas.

La filosofía de la Ilustración y la difusión de las ideas liberales tuvieron gran influencia sobre las clases altas de las colonias, pero fue la invasión napoleónica (1808-1814) de la península Ibérica la que actualizó las ideas de emancipación de las colonias.

 

3) Repúblicas liberales y dictaduras

La clase criolla que había heredado el poder tras la independencia abolió muchas de las instituciones, impuestos en concordancia con el liberalismo del siglo XIX; pero sus esperanzas se desvanecieron con la crisis política y la decadencia económica que caracterizaron los primeros años de la mayoría de las nuevas naciones. A mediados del siglo XIX, los caudillos tomaron las riendas del poder político, económico y social en casi toda la región.

Desaparecido el dominio español y portugués, Gran Bretaña se convirtió en la principal potencia comercial, consiguiendo establecer un dominio pleno en la América.  A finales del siglo XIX había triunfado en lo político el liberalismo, y en la economía se abrían nuevas posibilidades para la agricultura comercial, la minería y la modernización en las infraestructuras.

El liberalismo del XIX se hizo cada vez más conservador en el ámbito sociopolítico en tanto que sus programas económicos favorecieron el surgimiento y desarrollo de las clases medias y trabajadoras urbanas. Las nuevas clases sociales exigieron cada vez más su participación en la vida política. Entretanto, la población rural continuaba viviendo en la más profunda pobreza y opresión. La migración rural a las ciudades se convirtió en algo habitual y característico, a menudo creando extensos cinturones de miseria, y aunque se mantuvo la desigualdad en el modo de vida entre la ciudad y el campo, la producción agrícola continuó siendo el pilar de la economía de exportación de Latinoamérica.

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5) El gobierno Republicano

17 marzo, 2010

El gobierno Republicano

Urquiza fue elegido presidente bajo la nueva Constitución, aunque la ciudad de Buenos Aires permaneció separada bajo la influencia de Bartolomé Mitre. En 1859 se firmó el Pacto de San José de Flores por el cual el Estado de Buenos Aires pasaba a integrar la Confederación, pero hicieron falta dos batallas (una en Cepeda, en octubre de 1859, y otra en Pavón, en septiembre de 1861) para finalizar con la división que afectaba al territorio argentino. En 1862 se celebraron elecciones mediante las que Mitre fue elegido presidente de la Confederación Argentina, con su capital en Buenos Aires.

En marzo de 1865, el litigio entre Paraguay y Uruguay hizo que las tropas paraguayas entraran en territorio argentino, dando lugar a la sangrienta guerra de la Triple Alianza (que enfrentó a Brasil, Argentina y Uruguay con Paraguay). Entre 1866 y 1870 los ejércitos de los tres países invadieron Paraguay, matando a las dos terceras partes de la población paraguaya.

A Mitre siguieron los gobiernos de Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) y Nicolás Avellaneda (1874-1880). Estas tres presidencias sentaron los cimientos de la construcción de la Argentina moderna.

Durante la presidencia de Avellaneda se realizó la primera campaña al Desierto, empresa a cargo de Julio Argentino Roca, que buscaba incorporar los territorios patagónicos a la Confederación. Esta campaña ha sido duramente criticada por la excesiva crueldad con la que se atacó a los aborígenes argentinos. Además, debido a un conflicto de poderes entre el gobernador de la provincia de Buenos Aires y el presidente de la Nación, la ciudad de Buenos Aires fue proclamada Capital Federal y Dardo Rocha, gobernador de Buenos Aires, fundó en 1882 la ciudad de La Plata con el fin de establecer una capital provincial diferenciada.

Roca fue elegido presidente de la Nación, lo que dio lugar al inicio de una etapa de gran progreso económico, institucional y educativo, integrándose el país al comercio mundial y convirtiéndose en una de las principales naciones exportadoras de materias primas del mundo.

A pesar de los adelantos de la Argentina, la clase media y los sectores populares quedaron postergados durante muchos años, lo que provocó el estallido de numerosos levantamientos de diversa índole (como los que tuvieron lugar 1890, 1893 y 1905), si bien todos ellos pudieron ser controlados por el gobierno.

En otro orden de cosas, durante los primeros años del siglo XX, se desarrolló de manera creciente la inmigración de un gran número de europeos, que fue promovida por los gobernantes argentinos en búsqueda de un incremento rápido de la población del país mediante la llegada de un abundante contingente de trabajadores.

El sufragio no era universal y las elecciones eran fraudulentas, por lo que el presidente del país era elegido por un sector elitista. Esto cambió cuando, en 1912 y gracias al impulso dado por el presidente Roque Sáenz Peña, se promulgó una ley (conocida popularmente como Ley Sáenz Peña) por la cual el voto pasó a ser secreto y obligatorio para toda la población masculina. Bajo el marco de esta nueva ley, en 1916 fue elegido presidente Hipólito Yrigoyen, representante de la clase media y candidato por la Unión Cívica Radical.

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4) La unión de las provincias

17 marzo, 2010

La unión de las provincias

Durante 1814 y 1815, en los territorios liberados —que nominalmente todavía estaban sujetos a la Corona española— cristalizó el sentimiento favorable a la independencia absoluta. Los representantes de las distintas provincias se reunieron en Tucumán en marzo de 1816; el 9 de julio de ese año, los delegados proclamaron la independencia de España y declararon la constitución de las Provincias Unidas de América del Sur, más tarde, denominadas Provincias Unidas del Río de la Plata.

Se designó a un director supremo para encabezar el nuevo Estado y se sancionó una Constitución centralista que no tuvo vigencia. Por ese tiempo, las ideas federalistas, que estaban en auge, suponían un auténtico contrapunto a las ideas unitarias de los porteños; esto dio lugar a un enfrentamiento conocido como la primera batalla de Cepeda en 1820. Los caudillos federalistas Estanislao López y Francisco Ramírez derrotaron a las tropas del gobierno nacional. Se puso en marcha, así, una especie de federalismo unigénito a partir de la formación de las 13 provincias, que en 1834 pasaron a ser 14, al separarse Jujuy de Salta.

Durante la mayor parte de la década de 1820 se extendió el caos y el desorden político en las Provincias Unidas, situación que hubiera continuado de no ser por la guerra con Brasil, que exigía una forma de organización constitucional. Buenos Aires convocó una reunión de las provincias en 1824. En el Congreso, que estuvo dominado por los unitarios, se eligió a Bernardino Rivadavia como presidente, en tanto que Buenos Aires se convertía en el territorio con mayor poder en la República Argentina.

Argentina le declaró la guerra a Brasil en diciembre de 1825 por la ocupación de la Banda Oriental; Brasil fue derrotado y la Banda Oriental se declaró independiente, al igual que Bolivia (Paraguay se mantenía neutral).

Para 1826 se había puesto de manifiesto el fracaso del régimen unitario, por lo que se volvió a la antigua forma de organización, en la que cada provincia tenía capacidad de autogobierno, en tanto que el gobernador de la provincia de Buenos Aires se hacía cargo de las relaciones internacionales. En 1828 Manuel Dorrego, gobernador federal en quién el resto de los gobernadores confiaban, fue depuesto y fusilado por el general unitario Juan Lavalle, dando lugar a una guerra civil. En Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas fue el encargado de resistir a los golpistas y en 1829 fue elegido gobernador, restituyendo la cámara legislativa.


Las provincias del interior constituyeron, en agosto de 1830, la llamada Liga Unitaria o Liga del Interior, que, en un primer momento, derrocó a los gobiernos federales y se enfrentó al poder de Buenos Aires, dando origen, como respuesta, al Pacto Federal en enero de 1831 (integrado por Buenos Aires, Corrientes y Santa Fe). En este pacto se acordó que, cuando se dieran las condiciones, se erigiría un gobierno federal. Además, se estableció un compromiso militar para defenderse de los posibles ataques unitarios, lo que permitió vencer al general José María Paz y terminar con la etapa anárquica.

Entre 1829 y 1832, Rosas había logrado poner en orden y pacificar la provincia de Buenos Aires; solicitó entonces que se le otorgaran facultades extraordinarias para poder continuar con su labor, pero le fueron negadas y se sucedieron algunos gobernadores en el cargo. En 1834 se produjo una guerra entre las provincias de Tucumán y Salta; Rosas ordenó a Juan Facundo Quiroga, caudillo riojano y delegado de Buenos Aires, mediar en el conflicto, pero fue asesinado en Barranca Yaco, dejando al país bajo la poderosa y única influencia de Rosas, que asumió la gobernación de Buenos Aires entre 1835 y 1852.

Durante 17 años Rosas se mantuvo en el poder, sosteniendo que aún no se daban las condiciones para la formación de un régimen federal, promoviendo la autonomía de cada una de las provincias. Su gobierno fue conservador y proteccionista, hasta el punto de volverse anacrónico. Durante esos años, además, se sucedieron varios bloqueos del puerto de Buenos Aires por parte de Gran Bretaña y Francia, que fueron resistidos con éxito por las provincias.

En 1852 Justo José de Urquiza, caudillo de la provincia de Entre Ríos, defensor de una organización territorial basada en una Constitución central, encabezó una revolución en contra de Rosas, cuyo momento culminante fue la batalla de Caseros, en la que las tropas de Rosas fueron derrotadas. Estando ya asentadas las bases de la organización nacional, pudo promulgarse una Constitución en 1853, a pesar de que Buenos Aires se negó a firmarla.

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3) La Independencia

17 marzo, 2010

La Independencia

El sentimiento revolucionario en la región alcanzó su apogeo en el periodo siguiente al destronamiento del rey español Fernando VII por parte de Napoleón I Bonaparte en 1808. El pueblo de Buenos Aires se negó a obedecer a José I Bonaparte, hermano de Napoleón, que se instaló en el trono español. Al ser Liniers de nacionalidad francesa, y debido a sus simpatías bonapartistas, se inclinó hacia el bando francés. La Junta de Sevilla —creada para mantener la resistencia contra los franceses— decidió en 1809 que éste debía entregar el poder a un nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros.

El 25 de mayo de 1810, los integrantes del cabildo abierto de la ciudad (que había sido convocado el día 22) decidieron deponer al virrey e instauraron un gobierno provincial, la Primera Junta de Gobierno, que actuaba en nombre de Fernando VII. Poco tiempo después, el gobierno provisional rompió con los representantes del monarca y lanzó una enérgica campaña para llevar al interior del país la revolución, si bien resultó un fracaso. Sin embargo, las tropas realistas sufrieron importantes derrotas en 1812 y 1813. Después de la Revolución de mayo, algunas ciudades —como Córdoba— se opusieron a la decisión arbitraria de Buenos Aires y surgieron algunos movimientos anti-rrealistas. Mientras tanto, Buenos Aires decidió enviar expediciones para propagar el movimiento revolucionario. En 1812 llegaron José de San Martín y Carlos de Alvear para ponerse al frente del Ejército rebelde, proporcionándole un carácter más profesional. Fue San Martín el encargado de organizar el Regimiento de Granaderos a Caballo, que tuvo tanta importancia en las guerras de la independencia argentina y que tuvo su bautismo de fuego el 3 de febrero de 1813 en la batalla de San Lorenzo. Con posterioridad se dirigió a Cuyo, donde organizó el Ejército de los Andes, con el que cruzó a Chile y Perú.


Entre 1810 y 1815 se sucedieron varios gobiernos: Primera Junta, Junta Grande, Primer Triunvirato, Segundo Triunvirato; todos ellos tenían su sede en Buenos Aires y asumieron las mismas funciones del virrey. Se enviaron expediciones al Alto Perú y a Paraguay para que estos territorios se adhirieran a la nueva forma de gobierno, pero al estar dominados por los españoles, optaron por permanecer separados. En 1814, Fernando VII volvió a ocupar el trono de España y los que luchaban en el Alto Perú habían retrocedido hasta Salta; por lo tanto, fue necesaria la declaración oficial de independencia, que se proclamó en 1816 en el Congreso de Tucumán.

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2) El despertar patriotico

17 marzo, 2010

El despertar patriótico

En 1806, dentro del periodo histórico conocido como invasiones inglesas al Río de la Plata, Buenos Aires fue atacada por una flota británica al mando del almirante Home Riggs Popham. El gobierno inglés suponía a la colonia mal defendida, con una población enemistada con su gobierno y proclive a los invasores que la liberarían del yugo español. Cuando el 25 de junio de 1806 los ingleses desembarcaron en la costa de Quilmes, el virrey, Rafael de Sobremonte, optó por retirarse al interior dejando la capital en manos del invasor, delegando el mando político en la Audiencia, y llevándose las cajas reales

Los invasores ocuparon la ciudad, pero fueron expulsados por una milicia popular. La nueva fuerza expedicionaria que el gobierno británico envió a Buenos Aires fue forzada a rendirse en 1807. La expulsión de los ingleses fue posible por el entusiasmo del pueblo, guiado por Santiago Liniers y Bremond, quien fue nombrado virrey por Buenos Aires, luego de deponer a Rafael de Sobremonte.

Estos acontecimientos tuvieron consecuencias imprevistas: los miembros de la colonia, los criollos, habían comprobado su capacidad de combate y la ineficacia de las autoridades españolas, por lo que pronto participaron de forma activa en el movimiento independentista que había comenzado a extenderse por los territorios de Sudamérica bajo soberanía española.

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1) Conquista y Colonia

17 marzo, 2010

Conquista y Colonia

La corte castellana Envío en 1515 a Juan de Solís una Explorar la costa sudamericana, y tal vez a buscar un paso hacia las Indias Orientales Díaz. Solís Costeo El Litoral de lo que en la actualidad es Brasil y Entró en el Río de la Plata el 20 de enero de 1516, reconociendo la Bahía de Montevideo y la isla Martín García. Su muerte en una emboscada que le tendieron los indígenas en la costa norte del río que había llamado Mar Dulce, provocó el regreso de la expedición. Sebastiano Caboto, navegante italiano al servicio de España, entrar en el Río de la Plata en abril de 1527, exploró el río Uruguay y remontó el Paraná, levantando cerca de la desembocadura del Carcarañá el fuerte de Sancti Spiritus, primer asiento europeo en el Plata . Descubrió luego los ríos Paraguay y Pilcomayo. Caboto, que no abandono la Región Durante casi cuatro años, obtuvo plata de los nativos, un metal que pronto Sirviö para Nombrar a la cuenca de Estos ríos ya la parte el alcalde de las Regiones circundantes.

  En 1620, toda la Región del Río de la Plata quedó bajo el control administrativo del Virreinato del Perú. Debido a la restrictiva política comercial del Gobierno español, la colonización de la Región Fue lenta Durante el siglo siguiente.

 En 1776, el territorio que actualmente Ocupan Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay Fue separado de Perú para Crear el Virreinato del Río de la Plata. Desde un punto de vista institucional, el más Importante Hecho fue la Designación de Pedro Antonio de Cevallos como Virrey del Río de la Plata. La corte española se decidió por Buenos Aires como capital del Virreinato, entre otras cosas por su fácil Acceso a España a Través de la navegación atlántica. Aunque si bien Buenos Aires era la capital, otras ciudades importantes tenian Jurisdicción propia.